

La catedrática de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal (Campus de Ponferrada) Flor Álvarez Taboada participa en Roma como representante de España en el Comité Ejecutivo de la Comisión Internacional sobre Chopos y Otros Árboles de Crecimiento Rápido
La reunión aborda las prioridades internacionales para los próximos años y sitúa al género Populus en el máximo nivel de atención de la Comisión
Ponferrada/Roma, 24 de septiembre de 2026. La Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal (Universidad de León) (EIAF-ULE) participa los días 24 y 25 de septiembre en la 54.ª reunión del Comité Ejecutivo de la Comisión Internacional sobre Chopos y Otros Árboles de Crecimiento Rápido para la Sostenibilidad de las Personas y el Medio Ambiente (IPC), que se celebra en la sede central de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma.
La catedrática de la Universidad de León Flor Álvarez Taboada, docente e investigadora de la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal del Campus de Ponferrada, participa en el encuentro como vocal del Comité Ejecutivo de la IPC y representante de España.
Álvarez Taboada fue elegida para este órgano internacional en octubre de 2024, durante la 27.ª sesión de la Comisión celebrada en Burdeos, para un mandato de cuatro años, convirtiéndose en la primera representante española en el Comité Ejecutivo desde el año 2000.
Su participación presenta una especial vinculación con Castilla y León y con la provincia leonesa. Según la cartografía estatal de referencia sobre plantaciones de chopo elaborada por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Castilla y León concentra cerca del 74 % de la superficie española de choperas productivas y León, por sí sola, alrededor del 33 % del total nacional, siendo la provincia con mayor superficie de España.
El chopo se mantiene entre las especies prioritarias para la FAO Uno de los asuntos centrales que aborda el Comité Ejecutivo en Roma es precisamente la definición de las especies de árboles de crecimiento rápido sobre las que la IPC concentrará su cooperación internacional durante los próximos años.
La propuesta que estudia el Comité establece tres niveles de prioridad y sitúa en el primero a los géneros Populus, Salix, Eucalyptus y Pinus. Su inclusión en este máximo nivel supone su incorporación plena a los programas de trabajo de la Comisión, a las actividades de sus grupos técnicos y a los futuros sistemas de información de los países miembros. La decisión tiene especial interés para Castilla y León por el peso que la populicultura tiene en la Comunidad y, particularmente, en León. Al mismo tiempo, confirma que, pese a la progresiva ampliación de la Comisión hacia otras especies de crecimiento rápido, los chopos continúan ocupando una posición central dentro de su actividad internacional.
«Que el chopo se mantenga en el primer nivel de prioridad es especialmente relevante para un territorio como León. La provincia concentra una parte extraordinariamente importante de la populicultura española y cuenta con conocimiento científico, experiencia de gestión y una cadena productiva estrechamente vinculada a este cultivo. Participar en este Comité nos permite aportar esa experiencia y, al mismo tiempo, trasladar al territorio las líneas de trabajo que se están definiendo internacionalmente», señala Flor Álvarez Taboada.
Cambio climático, genética, bioeconomía y servicios ecosistémicos La selección de las especies prioritarias no se está realizando únicamente en función de su crecimiento o de su producción de madera. El proceso impulsado por la FAO tiene en cuenta también su importancia económica y social, el empleo y las cadenas de valor asociadas, su capacidad de adaptación al cambio climático, la conservación de los recursos genéticos, los riesgos derivados de plagas y enfermedades, la biodiversidad, el suelo, el agua, el almacenamiento de carbono y otros servicios ecosistémicos. La consulta realizada entre los países miembros identifica cuatro grandes ámbitos para la cooperación futura: generación de conocimiento, datos y herramientas de apoyo a la decisión; recursos genéticos, mejora y ensayos colaborativos; gestión sostenible, resiliencia y salvaguardas ambientales; y creación de redes, capacitación y cooperación entre países. La adaptación al cambio climático se ha identificado como una cuestión transversal, planteándose “la necesidad de avanzar en cultivares más resilientes, selección de especies, sanidad forestal, plagas y enfermedades, conservación de recursos genéticos, protección del agua, restauración y servicios ecosistémicos”, indica Flor Álvarez.
Estas cuestiones coinciden con varias de las líneas de investigación desarrolladas en la Escuela de Ingeniería Agraria (EAIF) desde el Campus de Ponferrada de la Universidad de León, donde se trabaja en el seguimiento del crecimiento y del estado fisiológico de las plantaciones, la detección temprana del estrés hídrico mediante sensores, la teledetección y las tecnologías geoespaciales, el estudio de material vegetal y el desarrollo de herramientas digitales para mejorar la gestión de las choperas.
Mayor conexión entre la FAO y los países Otro de los asuntos que analiza el Comité Ejecutivo es cómo reforzar la relación entre los grupos científicos y técnicos de la IPC y las comisiones nacionales de los países miembros. En una consulta realizada durante 2026 participaron 25 países, entre ellos España. Los resultados muestran una demanda de mayor intercambio internacional de germoplasma, programas conjuntos de mejora genética, investigación colaborativa, formación, transferencia de conocimiento y búsqueda de recursos para proyectos comunes.
El Comité estudia medidas para que las comisiones nacionales participen de una forma más activa en la identificación de prioridades, el intercambio de casos de estudio, la conexión entre investigadores y expertos y el desarrollo de iniciativas conjuntas. Esta relación tiene especial interés en España, donde la Comisión Nacional del Chopo actúa como nexo con la IPC y tiene entre sus funciones el seguimiento del sector, el impulso de la investigación y experimentación, la conservación de los recursos genéticos y la mejora de las técnicas de cultivo.
De León a una red internacional de cooperación forestal La reunión de Roma constituye una de las principales citas de trabajo del Comité Ejecutivo durante el periodo 2024-2028 y tiene como objetivo avanzar en la aplicación de las decisiones adoptadas en la última sesión plenaria de la Comisión y definir el programa de trabajo para los próximos años. La IPC, creada en 1947, es un órgano estatutario de la FAO y constituye una plataforma internacional de cooperación científica, técnica y política en torno a los chopos y otros árboles de crecimiento rápido. La presencia de la investigadora de la Universidad de León en su Comité Ejecutivo conecta de forma directa un territorio especialmente vinculado a la populicultura con el debate internacional sobre el futuro de estas plantaciones, su adaptación al cambio climático, la bioeconomía y la innovación.
































